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Recetas de un Chef para vivir el Centro

Publicado en Come Centro



Para el chef Israel Luévano el Centro de Guadalajara es más que sólo el corazón tapatío. Sus primeros recuerdos se remontan a su infancia cuando caminaba de la mano de su abuela, viendo a las palomas bebiendo agua de las fuentes y el inconfundible aroma de las donitas de las calles Pedro Moreno y Alcalde.


“Actualmente me encanta caminar por Plaza de Armas cuando los rayos del sol apenas comienzan” comparte Israel.


Luévano, dedicado a banquetes desde hace 4 años, constantemente es invitado a cursos y asesorías para la Universidad de Guadalajara: “Fue mi abuela, quien por necesidad de un ‘pinche’ me adentró en la gastronomía, aprendí de ella y de otros chefs que a base de regaños y consejos me instruyeron”.



Para él, caminar por el Centro y envolverse en sus aromas es un deleite que practica con regularidad “Me encanta el olor a birria, las cañas del Santuario, y pues para volverse loco, una ráfaga de aromas del mercado San Juan de Dios… [sic ]me gusta también ir a los mercados a comprar insumos -el Alcalde, o el Corona- y de vez en cuando me deleito con algún antojo, desde unos tacos de canasta de alguna calle por ahí –cuando voy con prisas- hasta la fonda San Miguel, o al café Madoka, también la Fonda de la Noche es una buena opción.


“Creo que al Centro en términos gastronómicos le faltan propuestas de una renovada Alta cocina Mexicana. Sería interesante, por ejemplo, rescatar la plaza de los Mariachis, veo un Centro saturado de comida China, y el tapatío así como el turismo busca opciones de calidad y representativas de Jalisco y México”.


Por otro lado, este declarado amante del vino tinto para acompañar una buena cena, se ha llevado algunas sorpresas encontrando mezcalerías y pulquerías ‘escondidas’ que no conocía en calles del Centro.


El área de Plaza Tapatía le parece un punto atractivo a explotar en que sin duda viviría “algún piso con vista hacia el Hospicio Cabañas. Hay muchos lugares que están en un segundo y tercer nivel muy interesantes. Cuando uno va al Centro y mira hacia arriba, reflexionas, ¡no sabía que hubiese pisos superiores! ¿qué nadie podría vivir allí?, algunos lucen abandonados; sería buena opción que se rehabilitaran para convertirlos en viviendas, galerías, lofts de artistas, algo similar como en Berlín, Nueva York, en donde los espacios se adaptan más allá de sus propósitos originales.”


Como cocinero, conserva y lleva a la practica la máxima de “primero calidad y pasión por encima del orgullo”. Ve importante que los futuros cocineros y aquellos en preparación lleven la vocación para innovar y redescubrir elementos que ya conforman la gastronomía jalisciense y nacional


Israel considera que el platillo más complejo de la cocina mexicana es el mole “necesitas ser muy diestro para su perfección en sabor y textura, y en lo personal me encanta cocinar arroz y tinga poblana."


Por último, nos regala una receta de vida para disfrutar el Centro.

Ingredientes:

  • Una tarde fresca para recorrer el centro.
  • Un pizca de minuto para mirar a su gente.
  • Kilos de Compañía suficiente.

 Procedimiento:

  • Camine lentamente por esta bella ciudad.
  • Después coma en un buen lugar, saboree los ingredientes de un platillo a su elección.
  • Mezcle charlas familiares con anécdotas vividas en esta bella ciudad.
  • Hornee por tiempo suficiente y revívalo una y otra vez.


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