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Moviendo Edificios

Publicado en Historia

 

Si de trabajos de ingeniería excepcionales en Guadalajara se trata, sin duda uno de los que ha marcado historia es la reubicación del edificio de Telefónica Mexicana.

 

En 1927 comenzaba la construcción de la Av. Vallarta a partir del cruce de Av. Federalismo y donde concluía Av. Juárez, sin embargo había un edificio que se encontraba en el cruce de dichas avenidas y tuvo que ser demolido: el edificio de Penitenciaria del Estado de Jalisco.

 

 

 

 

Además, algunas fincas y otros edificios que se encontraban sobre Av. Juárez también obstruían los trabajos de ampliación, así en 1948 con todos los permisos y licitaciones listas, el gobierno estaba preparado para continuar con estas remodelaciones, pero para la compañía de Telefónica esto implicaba que la ciudad se quedaría sin servicio de telefonía durante 6 meses, además de un costo de más de 9 millones de pesos, la construcción de un nuevo edificio, la compra de un nuevo terreno, entre otras dificultades, por lo que la compañía se amparó evitando la demolición.

 

Fue entonces cuando en 1950 el ingeniero Jorge Matute Remus resolvió magníficamente dicha problemática, proponiendo desplazar el edificio 11.82 metros de su alineación natural, sin interrumpir en ningún sólo momento la operación de telefonía, y sin ni siquiera desconectar un solo cable.

 

La obra dio inicio en mayo de 1950 y se terminó en Noviembre del mismo año, con un costo de 1 millón de pesos, aunque el movimiento en sí del edificio de 1700 toneladas se realizó en tan solo cinco días.

 

Los trabajos para desplazarlo consistieron en colocar una plataforma tendida por debajo del edificio y sobre ella se situaron 1800 metros de  rieles usando 12 gatos mecánicos de tipo ferrocarril para empujar hacia atrás. Esta obra era imposible de creer ya que se trataba de un edificio construido de material de ladrillo y similares.

 

 

El Ingeniero Matute Remus, buscó aumentar la confianza de los trabajadores de telefónica invitando a su esposa e hijo a permanecer dentro del edificio durante el movimiento del mismo, demostrando que el riesgo era mínimo.

 

Así se logró el movimiento del edificio por casi 12 metros y que incluyó una pequeña rotación que resultó casi imperceptible para el personal que trabajaba en el interior.

 

Por esta obra Jorge Matute Remus recibió Las Palmas Académicas del Gobierno de Francia en 1951.

 

En homenaje a su trabajo, actualmente se encuentra una escultura que fue develada el 25 de abril de 2002 en la fachada del edificio de la Telefónica en la que se le representa en el acto de empujar la construcción con su mano derecha.

 

Matute Remus murió el 6 de julio de 2002, pero la escultura en su honor en la Avenida Juárez lo mantiene vivo en la memoria de los paseantes del centro histórico de Guadalajara, que frecuentemente se fotografían junto a su imagen en posiciones graciosas.

 

Texto y Fotografía:

Flor López

 

 

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