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De Strauss al poema sinfónico de Zaratustra

Publicado en Opinión

 

Entrevista a Marco Parisotto director titular de la Orquesta Filarmónica de Jalisco.

 

 

En collage y tinta china, ilustración especial por: Ramón J. Lobo

 

 

 

El cierre de la II Temporada de la Orquesta Filarmónica de Guadalajara se comenzaba a llenar con oídos de domingo, de sol y cielo con tonalidad especial acostumbrado a cargar nubes de cordero propias de la estación.

 

Bajo esa bóveda, y resguardados en el camerino de un teatro, -que ya casi había vaciado al último escucha- transcurrió la entrevista a Marco Parisotto, director titular de la Filarmónica de Jalisco, quien dedicó un Homenaje a Richard Strauss, por el 150 aniversario de su natalicio y que hacia la segunda parte ofreció el poema sinfónico de Strauss: Así habló Zaratustra, op. 30.

 

Marco pide unos minutos para cambiar su esmoquin. Cuando entramos al camerino ya portaba una camisa que le daba un matiz distinto al del escenario. El ambiente se envolvía con un poco de aire colado en las rejillas de la ventana abarrotada.

 

Nos sentamos y pregunté si podía grabar… contesta con un gesto alineado y amable… "Adelante"…

 

María José: "Quisiera comenzar diciendo que la entrevista se centra en la segunda parte del concierto: Así Habló Zaratustra, op. 30. Además" añadí, "de esta segunda parte quisiera concentrarme principalmente en tres momentos importantes que derivan en preguntas sobre algunas interpretaciones y sensaciones que me surgieron al escuchar la pieza".

 

"Primero me gustaría hablar sobre el comienzo de la obra, creo que es importante, es un inicio avasallador, muy fuerte que hay que darle su debido lugar...

 

¿Qué significa iniciar una pieza con este estruendo enérgico?"

 

Marco Parisotto: "Es uno de los inicios más famosos que hay de toda la música, yo diría igual de famoso que la quinta sinfonía de Beethoven…pa, pa, pa, pa… Lástima que lo más conocido de la obra es este 'cachito' de más o menos un minuto y treinta segundos que ha tenido fama. Para comenzar diciendo que Stanley Kubrick lo utilizó en su película “2001: Odisea del espacio, eso hizo que el inicio se volviera más popular, pero obviamente en la historia de la música es un gran momento. Aunque ya en la época en la que Strauss escribió “Así habló Zaratustra”, había compositores en Francia que estaban haciendo cosas tan diferentes, usando nuevas armonías y desechándose de la estructura que existía desde el barroco hasta esa época del romanticismo avanzado a finales del siglo XIX".

 

"En ese contexto, también Strauss comenzó a realizar nuevas estructuras, aunque su idioma no es moderno, en el sentido de la armonía sí es muy moderno… tiene motivos, células que regresan. Por ejemplo, el famoso inicio de esta pieza… la trompeta entra con fuerza aludiendo al amanecer del día, del astro sol, pero la obra no tiene una estructura como sinfonía; más bien se dice que es un poema sinfónico, es muy libre y está basado en la obra literaria de Nietzsche que Strauss conocía muy bien. Además de conocer a Nietzsche, Strauss pensó en producir una obra de las ideas que fueron plasmadas en letras, y aunque es muy difícil transcribir ideas filosóficas en música, puesto que es algo muy intelectual y sumando que la música, por lo general, es más recurrente a que describa fenómenos naturales. Por ejemplo, puede describir sentimientos humanos (la mayoría del tiempo), pero lo interesante de Strauss es ver cómo logró dar este sentimiento en idea y en unos momentos particulares de la obra y filosofía de Nietzsche.

 

"Por ejemplo, estoy pensado en un momento dentro de la pieza en donde hay una fuga que representa la ciencia y se da algo más calculado, más intelectual, más frío, y ese instante está desarrollado de una manera tan exitosa… ¡Es algo fantástico! Después de la fuga regresan las pasiones y emociones del hombre, y un poquito antes de la fuga de la ciencia, Strauss describe el lado religioso del hombre y lo hace usando el órgano, los cornos, y el “credo in unum Deum”…entonces ahí tienes estos 'cachitos' de melodía que representan la religión. Poco después, Strauss va arriba de todo eso porque el hombre rechaza la religión, quiere ser más libre. La pieza está llena de alusiones a la pasión, al erotismo, y un montón de cosas muy interesantes que se manifiestan en sonido con matices instrumentales".

 

MJ: "Para continuar con la entrevista otro de los momentos que me parece interesante tocar es la parte en donde Nietzsche, en la obra de Zaratustra, habla del espíritu de la pesadez que quiere volverse ligero, de la liberación en el vuelo, de los pájaros…e inclusive hace alusiones al espíritu del bailarín de los pies ligeros. Y con respecto a ello me parece que se da un momento en la pieza en donde creo que los instrumentos hacen una ola musical como si comenzaran a bailar y en donde se aligerara el paso".

 

Marco Parisotto interrumpe, y sigue con emoción…"¡Exactamente! y se llama en alemán tanslin, que quiere decir melodía del baile. En esto Strauss era muy exitoso, como se escuchó al principio del concierto en su secuencia de valses, era muy talentoso para escribir vals, aunque hay que decir que no era un compositor de valses, pero usó ese idioma del vals en sus obras. Con Zaratustra también hace esa alusión. Cuando está describiendo este concepto usa el vals, es un vals con un solo de violín y luego todo se vuelve loco, lleno de energía y exuberancia, y después regresa un poquito la pesadez, al final".

 

 

Ahora yo emociono en la plática y comento: "Justo en ese final me surgía otra de mis preguntas que se derivó de ese último momento ¿Cómo se dio la selección de esta obra tan compleja para el cierre de esta temporada? Pensado en que esta cuestión también surge en tanto que al final de la pieza me da la impresión que los instrumentos, como el chelo, comienzan a hacer sonidos a manera de interrogantes, con tono de interpelar al público. Y es que existen varias maneras de cuestionar y una de ellas puede ser al hacer existir una especie de diálogo que no necesariamente es directo…Es como una conversación con quien está mirando. Pero en esta pieza me parece que los instrumentos dan forma a preguntas lanzadas y surge un diálogo en donde Strauss, a través de los sonidos, de esos músicos en particular y ese momento específico, está dando algo que a su vez lo da usted como director y los músicos en su estilo, por eso yo quisiera saber si hubo un motivo especial para elegir esta pieza en donde el músico también llama al espectador y no lo deja en un estado pasivo".

 

Marco Parisotto: "Bueno, primero mencionar que el motivo para escoger esta obra es simplemente porque es una obra maestra de todo repertorio de la historia de la música del humano. Es una obra que se tiene que programar, que escuchar, que disfrutar, que dar a conocer y a Strauss en general".

 

"La cosa es que Strauss es un autor que escribió de manera virtuosa para la orquesta, es muy muy difícil…y bueno, la orquesta está trabajando muy bien. Hemos estado unos siete meses juntos para llegar a tocar esta obra, que es un reto para cualquier orquesta, para todo el mundo, y creo que lo logramos muy muy bien y el público lo disfrutó. No es que esté pensando en una imposición filosófica para el público tapatío, (los dos soltamos risas) sino que la obra en sí misma es magnífica y encanta…entonces hay que escucharla, hay que vivirla en directo, ya que en disco no es lo mismo. Podemos hacer una similitud con lo que pasa con Gustav Malher, en donde los discos son muy buenos pero vivirlo y escucharlo en directo es otra cosa… penetra en el alma".

 

Nos quedamos pensativos un tiempo...y de pronto, veo que ya han salido todos los demás músicos del teatro.

 

Sin duda este concierto es una muy buena oportunidad para ser tocado por un momento del tiempo dominical que reclama su propio espacio en un teatro lleno de escuchas e instrumentos que esperan ser acariciados, y quizá en uno que otro instante lanzados con preguntas sonoras desde un chelo que invita a viajar en memorias, literatura y sueños futuros.

 

En lo personal, no dejo de recordar pasajes muy precisos de Zaratustra y recuerdos de aquella María Luisa Bombal y su cuento “El Árbol” en tanto que como Brígida, personaje principal, no hace falta tener el oído más educado sino el sentimiento al aire y “dejarse llevar de la mano”

 

 

por María José Sánchez-Varela

 

 


 

Programa del concierto:

El caballero de la Rosa (Der Rosenkavalier), op. 59

Secuencia de Valses No. 1

Robert Schumann

Concierto para Violoncello en La menor, op. 129

    1. Nicht zu schnell
    2. Langsam
    3. Sehr Lebhaft

Solista: Matt Haimovitz, violocello.

 

Intermedio

Richard Strauss

Así Habló Zaratustra, op. 30

Introducción: Amanecer

De los del inframundo

Del gran anhelo

Canción de la tumba

De la ciencia

El convaleciente

Canción de la danza

Canción del errante nocturno

 

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